martes, agosto 09, 2022

Resolución 61/295 aprobada por la Asamblea General el 13 de septiembre de 2007 - Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas

 También para recordar:

Resolución 74/135 aprobada por la Asamblea General el 18 de diciembre de 2019 - Derechos de los Pueblos Indígenas

Recordar

Día Internacional de los Pueblos Indígenas, 9 de agosto

 Hoy en el "Día Internacional de los Pueblos Indígenas, 9 de agosto" , en el mundo entero se están celebrando este día, ademas tomando acciones como para rescatar los daños que se hicieron o se hacen aún a los indígenas, acciones por ejemplo en este sitio ademas preparando un nuevo contrato social en donde las formas de vida y de gobernanza de los pueblos indígenas sean respetadas a través de un sistema participativo e inclusivo que cuente con el consentimiento libre previo e informado de estas poblaciones y otras. 

Con motivo de este día hay muchísimo de que hablar y publicar, por ahora nos limitamos a transcribir el artículo de Noticias Onu, En primera persona: “No sabíamos que eras una como nosotras”.

En primera persona: “No sabíamos que eras una como nosotras”

Deborah Suc, del pueblo poqomchí, es ingeniera agrónoma y en la actualidad trabaja para el Programa Mundial de Alimentos.

Es una satisfacción trabajar por mi gente, con mi gente y para mi gente, con la gente poqomchí.

Deborah Suc, técnica de campo del Programa Mundial de Alimentos.

8 Agosto 2022 | Derechos humanos

Deborah Suc es ingeniera agrónoma y la primera mujer de la etnia poqomchí que se gradúa en la universidad. En la actualidad trabaja para el Programa Mundial de Alimentos como técnica de campos y sus propios paisanos se sorprenden de que sea uno de los suyos cuando la ven trabajando. Conoce su historia con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Deborah Suc y es ingeniera agrónoma con una maestría en formulación y evaluación de proyectos. En la actualidad, es técnica de campo del Programa Mundial de Alimentos en el municipio de San Cristóbal, del departamento de Alta Verapaz, en Guatemala. Trabaja en la implementación de las actividades de resiliencia en comunidades indígenas poqomchi y q’eqchi’.

También es la primera mujer de su etnia que se ha graduado en la Universidad.

A menudo los pueblos originarios son marginados en su propia tierra. Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el Programa Mundial de Alimentos ha querido rendir homenaje a sus trabajadores indígenas, contando sus historias en colaboración con Noticias ONU.

¿Cómo tu trabajo impacta la vida de las personas?

Deborah Suc: Por un lado, escuchando, porque muchas de las personas con las que trabajamos solo esperan un poco de atención, a alguien para conversar y ser escuchadas. Cuando era niña, creía que solo siendo médica podía ayudar a las personas, pero hoy sé que como ingeniera agrónoma también puedo transmitir mis conocimientos. Por ejemplo, que las mujeres pueden trabajar la tierra como los hombres. Ahora me doy cuenta de que con lo que hago contribuyo a disminuir la pobreza y el hambre en las familias porque les doy ideas y las personas van cambiando sus comportamientos.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo o lo que te inspira a levantarte cada día?

Me gusta trabajar directamente con las personas beneficiarias, dar un taller, liderar una reunión o capacitar a las familias porque es el espacio para conocerlas, visitar los hogares y que puedan contar cómo se sienten en el proyecto. Uno piensa que va a enseñarle a las personas, pero al trabajar directamente uno aprende de ellas también. 

Deborah Suc, del Programa Mundial de Alimentos, se dirige a su comunidad poqomchí en su propia lengua, el PMA/Nelson Pacheco

¿Qué significa el trabajo humanitario que realizas?

Nada me hace más feliz que saber que puedo inspirar a otras personas y decirles: “Miren, si no tuvimos oportunidad de estudiar, ahora con estas formaciones van a tener otras habilidades, van a aprender otras cosas”. 

Cuando las mujeres me ven llegar manejando el carro y bajarme vestida con mi traje, se sorprenden y me dicen: “Sabíamos que hablabas el poqomchí, pero no sabíamos que eras una como nosotras”. Yo les digo que somos iguales y que todas podemos hacer cosas diferentes.  Siempre trabajé afuera de mi municipio y ahora que regresé a San Cristóbal es una satisfacción trabajar por mi gente, con mi gente y para mi gente, con la gente poqomchí.

¿Hay alguna historia que te gustaría compartir?

Quixalito es una comunidad de San Cristóbal que está a 35 kilómetros de la cabecera municipal y en donde hay aproximadamente 80 familias con quienes trabajamos las actividades de resiliencia. Es lejos y, además de manejar, hay que caminar unos 30 minutos.

Como parte de nuestras actividades, se iba a rehabilitar un centro educativo y el Programa Mundial de Alimentos sólo iba a poner una parte de lo que se necesitaba y me impresionó la importancia y el valor que para esa comunidad tiene la palabra de una persona y la importancia de que cumpliéramos lo que les dijimos. La rehabilitación se concluyó y fue trabajo de toda la comunidad, porque son muy comprometidos.

¿Cómo ha contribuido a tu trabajo en el hecho de pertenecer a una comunidad indígena?

Puedo llevar el mensaje directamente a las personas en su idioma, el poqomchí.  La gente ha confiado mucho al sentirse identificada conmigo y con la libertad de opinar sobre sus intereses y acuerdos. Saben que los entiendo y ellos me entienden. Así es más práctico y fácil trabajar con todas las comunidades poqomchí. 

Pero es más que sólo hablar el idioma. Como soy poqomchí se identifican conmigo porque conozco cuáles son sus situaciones limitantes (como el machismo) y cómo abordarlas. Puedo compartir con las personas mi propia experiencia e incluso como ha sido la situación en mi familia. Eso le aporta mucho valor al trabajo que realizo.

PMA/Nelson Pacheco | Deborah Suc se siente feliz de poder asistir a su gente.

¿Alguna vez has sentido que fuiste tratada de manera diferente o discriminada?

Recuerdo que cuando estudié en la universidad me hacían bromas muy pesadas. Cuando llego a algunos lugares con mi traje, se me quedan viendo con expresión despectiva. En una ocasión, mientras esperaba para empezar un taller en una institución de gobierno relacionada con la educación, una persona se me acercó para entregarme los trastes sucios porque pensó que era la persona de limpieza. Se sorprendió mucho cuando se dio cuenta que yo iba a facilitar el taller.  

Antes me afectaba mucho la forma en que me veían, pero ahora ya no me tomo el tiempo de ponerle atención, porque me siento muy orgullosa de ser quien soy, de la mamá y el papá que tengo, de la persona que soy ahora.

¿Qué te gustaría que aprendieran tus colegas en el Día de los Pueblos Indígenas?

Me gustaría que supieran que los pueblos indígenas tenemos principios y valores. Somos una cultura que respeta mucho la naturaleza.  Siempre pedimos permiso a los animales, los cerros, la lluvia. Tenemos un gran respeto hacia la naturaleza, que es respeto a personas. Me gustaría que aprendieran que tenemos mucho respeto al valor de la palabra, tenemos muchos valores culturales, y somos gente que le gusta salir adelante. Además, no son ciertas muchas de las cosas negativas que se dicen de los pueblos indígenas. Lo que pasa es que no hemos tenido las oportunidades, pero cuando las hemos tenido pudimos hacer muchas cosas.

Este artículo ha sido publicado originariamente por nuestros compañeros del Programa Mundial de Alimentos.

Fuente: ONU

viernes, julio 29, 2022

Fotorreportaje: Todos estamos juntos en esto | Naciones Unidas

Fotorreportaje: Todos estamos juntos en esto | Naciones Unidas: La pandemia de COVID-19 nos ha demostrado la naturaleza interconectada de nuestro mundo, y que nadie está a salvo si no lo estamos todos. Solo actuando con solidaridad podrán nuestras comunidades salvar vidas y superar los devastadores impactos sociales y económicos del virus. En colaboración con las Naciones Unidas, personas de todos los rincones del mundo nos muestran su humanidad, inspirándonos con esperanza por un futuro mejor.